ganar dinero narrando audiolibros

Como Ganar Dinero Narrando Audiolibros

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Que quede claro de entrada que ganar dinero narrando audiolibros no es algo que se hace de la noche a la mañana pero da sus frutos una vez que se hace correctamente.

Hay que añadir también que leer en un audio no es lo mismo que narrar.

La diferencia es abismal: el segundo verbo implica más acción.

Incluso podría decirse que involucra más pasión porque no es solo contar la historia sino hacer sentir emociones específicas de acuerdo a la historia.

Esto no se logra tomando un libro y hacer una acción inmediata como lo es leer.

Es mantener un tono de voz y expresar a través de esta el temor que sienta el o la protagonista al abrir una puerta, la alegría de reencontrarse con alguien o saber que el villano finalmente ha recibido su merecido.

Se necesita una serie de preparación para poder conseguir esa reacción en el público.

Para escalar esos picos vale caminar primero por lo más bajo que son los conocimientos básicos.

¿Qué es eso de un audiolibro?

La manera más sutil de definir un audiolibro es diciendo que es la grabación de un libro en voz alta. Un libro hablado en toda regla. Se diferencia de un podcast porque mientras este sería el equivalente a un programa de radio en un formato compatible con dispositivos o equipos que en su mayoría involucran Internet en este es un libro con un narrador.

Muchas veces es lineal en el sentido que no hay improvisación como podría suceder en un podcast. Pese a que puede haber cambios en la voz o alguno que otro efecto de sonido, siempre está ceñido a un guion que involucra lectura.

La difusión de ambos puede variar pero generalmente está orientado a descargas en la Web para luego escuchar de forma portátil.

¿Cómo gano dinero con un audiolibro?

Lo primero es tener la creación literaria en mano. Para ello no es necesario que el libro haya sido creado por uno mismo. En esto hay que hacer hincapié porque muchas personas no se atreven a comenzar creyendo que caerán en un problema legal simplemente por narrar libros ajenos. Nada más falso que eso.

Hay una buena cantidad de material escrito libre de derecho que tiene además un público ávido por consumir y que incluso necesita para poder procesar de forma fácil. En este saco caen como prioridad estudiantes o aquellos que no tengan tiempo de llevar la publicación impresa en sus manos durante sus horas libres.

Todos ellos son potenciales compradores de contenidos del que podremos conseguir retorno económico de forma directa (vendiendo la producción realizada a través de alguna plataforma) o consiguiendo un lucro de forma indirecta mediante publicidad (que por lo general añaden los servicios que elegimos para su distribución).

Cuando el libro es de alguien más y además termina siendo una de esas obras densas que saca pinchos en el asiento tras un rato cuando toca revisarlo, la interpretación o el resumen es válido e incluso bien apreciado. Mucho más cuando es algo tan maravilloso como complicado como el libro de “100 años de soledad” del colombiano Gabriel García Márquez.

Por lo que la estructura del contenido audible puede variar de acuerdo al material fuente y en este apartado una explicación breve y concisa será mucho mejor comercializada que una donde solo se hable.

Cuánto dinero puedo ganar narrando audiolibros

Quienes digan un número de cuánto dinero se puede ganar narrando audiolibros es que lleva un buen rato en el mercado en esto. Sin embargo, no es una ciencia exacta para determinar resultados incluso con promedios.

Aun así algunos se aventuran a decir que hasta 800 dólares estadounidenses se pueden hacer al mes narrando libros a tiempo parcial, considerando uno que otro factor.

También se señala que aquellos que tienen ya una publicación impresa y quieran transformarla en audiolibro pueden ganar uno 10 a 20% extra ofreciendo además bajo esta modalidad.  Es decir, si un libro nuestro sobrepasa los 100 dólares, se puede ganar perfectamente como adicional unos 10 a 20 dólares  recurriendo a servicios como Audible y iTunes.

Otros servicios como ACX de Amazon permiten narrar por un precio pero antes hay que ser aceptado por esta plataforma. De lograrlo es posible percibir hasta 225 dólares por cada hora que se le invierta al proyecto.

Un audiolibro en ACX permite establecer una tarifa propia por hora o dividir las regalías en partes iguales con el autor de la creación literaria. En cambio si se cobra una tarifa estándar, se le paga a este al completar el audiolibro y las regalías se pagan mensualmente en base a las ventas del mes anterior.

También se le puede ganar un extra teniendo un blog y publicando obras que ya hayan sido llevadas a audio para ganar mediante programa de afiliación (utilizando para ello el propio ACX y su sistema de recompensas).

Audiolibro: comenzando a hacer uno

La pregunta sobre qué se necesita para comenzar a hacer un audiolibro es abierta en todos los aspectos por todo lo que puede tomar en cuenta y lo que finalmente se podría cubrir.  Lo primero es obviamente tener un libro que se pueda leer.

Aquí se podría recurrir a bibliotecas públicas o ediciones digitales de publicaciones impresas que sabemos están libres de derecho (y perfectamente se identifican como de literatura universal o donde el autor explícitamente dio sus derechos).

La segunda opción es conocer al creador de la obra y llegar a un acuerdo donde se le pueda compensar económicamente de alguna manera, bien sea por regalía o por un pago único para su utilización con fines comerciales.

Lo último es involucrarse por completo en el proyecto y aventurarse a hacer un libro. No es tan complicado como podría parecer siempre cuando se tenga claro un inicio, un desarrollo y un final.

También que se añadan algunos elementos esenciales como ambiente (el lugar donde se desarrolla los hechos), la acción (lo que ocurre y cómo lo hace) y lo que podría ser primordial en todo esto: sus personajes, identificando sin problemas los principales, secundarios y sus antagonistas.

No necesariamente tiene que ser publicado este libro de forma escrita pero si además queremos hacerlo, se le puede sacar una rentabilidad extra a la que teníamos pensada solo para su versión en audio.

Definido este paso, columna vertebral en este proyecto, vale entonces seguir hacia el siguiente.

Encontrar al público del audiolibro

Dice el dicho que mientras unos lloran, otros venden pañuelos. Esto es básicamente lo que sucede con el audiolibro porque siempre se consiguen personas que dicen no tener tiempo o paciencia para disfrutar de uno.

La idea es poder ofrecerle algo tan atractivo y satisfactorio a este público que queden pidiendo más, bien sea comprando el libro o (lo que más nos puede interesar) consumiendo más audiolibros.

Lo ideal sería recurrir a la prueba y error pero con estos tiempos donde hay personas con tanto camino recorrido, es una pérdida de tiempo tomar ese camino aunque igual de respetable para quien lo haga.

Para minimizar esfuerzo lo ideal es comenzar escuchando audiolibros y luego de un rato, convertirse en un crítico que finalmente será productor. Son varias las valoraciones a considerar allí como la calidad técnica, de la voz, la narración, el estilo y el público que los consume.

Algunos que ya han transitado esta vía  y que han tenido su buena tasa de seguidores aseguran que lo ideal es grabar de forma empírica libros, solo para consumo interno. De esta manera se puede identificar el género y cuál se adecúa más a la voz que finalmente utilizaremos para hacer uno.

De esta manera se puede identificar mejor si ese matrimonio entre narrador y libro tiene sus seguidores. Siempre los habrá aunque unos generarán más rentabilidad que otros.

Una buena estrategia de mercadeo de la mano de un producto de calidad será crucial para conectar con ellos.

Pre-produciendo un audiolibro

Teniendo el material fuente y el público al cual se va a llegar, toca pre-producir el contenido. Lo primordial es el llamado guion porque está destinado a convertirse en la brújula de esta expedición. No es lo mismo dedicarse a leer íntegramente el libro a adaptarlo a audio.

La idea tampoco es reemplazarlo para que así se pueda escuchar sino saber identificar las pausas, darle la entonación necesaria a la lectura y ajustar el texto a un tamaño que permita darle vida a ese texto plano sin ningún tipo de inconvenientes.

Algunos datos que podrían servir en esto serían los siguientes:

  • Con una narración a velocidad moderada aproximadamente 1 minuto de audio sería el equivalente en texto a tres párrafos de tres líneas con tamaño de letra tamaño 14.
  • La lectura previa ayuda a identificar los saltos, el énfasis y los personajes (a los que incluso se les puede dar una voz propia).
  • Los efectos de sonido a veces pueden ayudar a resaltar un hecho.
  • En la revisión es necesario imaginar dónde podrá el público reaccionar y de qué manera quisiéramos que lo hiciera.
  • Las pruebas de sonido (narrando el texto en una grabación para escucharlo luego en privado) ayudarán a determinar si la voz se presta para el libro. Si no es así, siempre está la opción de que otra persona lo pueda hacer.
  • La respiración es esencial porque incide en la proyección de la voz pero también en la resistencia que tendremos al momento de grabar un libro. Si es necesario, debemos recurrir a algunas prácticas de moderación previas a cualquier contacto con el micrófono.
  • Antes de grabar también hay que recordar no consumir lácteos y preferiblemente nada de bebidas o comidas que podrían obstruir la garganta o alterar la gestualización.

Escuchando audiolibros

Una buena práctica es la de escuchar producciones de personas que ya llevan rato haciendo esto para conseguir así un estilo propio mediante la observación. La idea, como siempre, es tomar nota de lo que puede gustarnos para adaptarlo y moldearlo a nuestro estilo para que termine así siendo un producto único.

Un buen punto de partida para conseguirlos es el servicio Audible de Amazon. También Youtube, el servicio de Apple (que tras la desaparición de iTunes no queda claro dónde quedan finalmente los audiolibros) y hasta Spotify.

Todos con algunas limitaciones comerciales pero con posibilidad de al menos acceder –en la mayoría de sus casos- a una versión sin costo alguno.

Requerimientos técnicos para hacer un audiolibro

Todo dependerá del software pero hasta el más básico pide un requerimiento absurdo en cuestiones de números porque es bajo el procesamiento que pide, a diferencia del video por ejemplo.

Un ordenador con un procesador de texto donde se pueda leer perfectamente el guion del libro y un programa que grabe bastará. El complemento perfecto vendrá con unos audífonos y un micrófono. La calidad del último incidirá en parte en la recolección del audio.

Luego viene el procesamiento y en esto queda en particular elección de la persona. Para los habituados con la suite de Adobe, el Audition será como cantar (nunca mejor dicho) y coser porque es una mezcla de menús de sus otros productos con algo tan fácil como cortar y pegar audio en su escritorio.

Otras opciones parecidas (y en algunos casos sin necesidad de pagar licencia) son Audacity, Wavepad, Kristal Audio, Oceanaudio, Power Sound Editor,  Wavelab, GoldWave y Nero Wave Editor, por mencionar algunos.

La mayoría de ellos son intuitivos para el audio en bruto aunque para el montaje y edición (donde se puedan incluir efectos de sonido) la curva de aprendizaje va un poco hacia arriba, aunque nada que un tutorial o curso pueda despejar.

En resumen, los requerimientos técnicos serían los siguientes:

  • Ordenador con al menos 4 o 6 GB de RAM (aunque no es excluyente).
  • Obtener el software de edición de audio. Algunas opciones como Audacity son gratuitas y libres de pago por concepto de licencias. Adobe Audition por otro lado es uno de los más completos y el más común para quien suela utilizar esta suite.
  • Un buen micrófono. Si en algo hay que invertir para darle calidad de estudio a un producto hecho en casa es justo el que captura en bruto el audio.
  • Unos auriculares decentes, preferiblemente que permitan un buen retorno en el sonido y que aíslen por completo el audio que no sea que se escuchará en la grabación.

Tipos de audiolibros

Hay muchas maneras de clasificar un audiolibro. Quizás la manera más fácil de hacerlo es recurrir a su temática pero para ello existen ya las publicaciones impresas y sería una pérdida de tiempo recorrer nuevamente ese camino.

Por otro lado ese atractivo diferencial que es la voz es la mejor manera de tener dividirlo por partes. Si tomamos ese elemento como recurso principal, algunos de los tipos de audiolibros serían:

  • Leído por su propio autor: donde hasta el propio Pablo Neruda se atrevió a leer sus poemas sin tener que recurrir a un tercero. No siempre son las personas más idóneas para hacerlo pero a veces se convierte en un valor histórico que se revaloriza con el pasar de los años.
  • Leído por un actor famoso: En un capítulo de la serie televisiva Los Simpson para que Homer pudiera saber sobre el libro de Marge, la única manera fue que comprar el audiolibro que leían Mary Kate y Ashley Olsen las gemelas actrices estadounidenses. Si alguien tan alejado de las publicaciones impresas como él logra un acercamiento a la lectura a través de esa vía por este motivo, es una buena estrategia a considerar para las ventas.
  • Leído por aficionados: hay actividades relacionadas donde los entusiastas son aquellos que toman el micrófono y leen un cuento. A veces (muy de vez en cuando) terminan resultando más acogedores que cualquier otra persona simplemente por la pasión que tienen por el libro. Son personas que han leído de mil maneras el texto y se han hecho sus propias voces al punto de enriquecer la experiencia como nadie más lo puede hacer.
  • Leído por voz artificiales: con un mundillo de parlantes inteligentes rodando en cuanta tienda existe, no es de extrañar ver que una voz artificial pueda hacer más que a veces más que un humano.
  • Audio con sonidos especiales: son los que se parecen más a las radionovelas o podcasts e incorporan efectos especiales para involucrar aun más al público al audio que escucha. Sin embargo no hay improvisaciones. Todo se mantiene fiel al original escrito.
  • Audiolibro con texto creado para este fin: no es la adaptación sino un guion producido específicamente para ser narrado mediante audio sin que la persona tenga posibilidad de leerlo a través de una publicación.
  • Audiolibro adaptado de producciones televisivas o cinematográficas: son simplemente la versión audible de textos que fueron televisados o producidos en cine y que tuvieron que ser adaptados para un público específico con alguna discapacidad o simplemente para mejor disfrute.

Posibles problemas narrando audiolibros

Ya para finalizar basta con enumerar todos aquellos problemas que como productores de audiolibros pudiésemos encontrar. Algunos serían:

  • La voz no sea la adecuada para el género y sea difícil conseguir un reemplazo
  • No tener los equipos adecuados para grabar y editar el audio.
  • El libro sea extenso y no pueda ser editado en varias emisiones.
  • Frustrarse por no conseguir pronto la rentabilidad económica a todo el esfuerzo realizado.

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